miércoles, 14 de enero de 2009

AGUA: CAJAMARCA vs MINERÍA AURÍFERA

Hace unos lustros se estudiaba los posibles efectos del cambio climático, causado por el excesivo uso de combustibles fósiles, principalmente. Ahora, a inicios del tercer milenio, aquellas oscuras predicciones son una clara realidad. Lo paradójico es observar cómo los huracanes arrasan con las costas de Estados Unidos, principal causante del efecto invernadero y reacio a firmar el convenio de Kyoto, sobre control del cambio climático.

Estamos perdiendo acuíferos más rápido de lo que demoran en cargarse. La deforestación y actividades que alteran los mantos superficiales del suelo, o top soil, están alterando las esponjas naturales que son los bosques y los bofedales. Las lluvias son las únicas fuentes con que se cuenta para cargar acuíferos. Al deforestar se pierde esa capacidad de crear climas con mayor humedad relativa, producto de la evapotranspiración de las plantas. Por lo tanto, las lluvias son más escasas.

Particularmente, en los andes peruanos, las lluvias estacionales, son producto de la evaporación del océano Atlántico. Las nubes húmedas van regando toda la sabana amazónica. Aún así, estas lluvias alcanzan las estribaciones occidentales de la cordillera y Oh milagro! los sedientos desiertos costeros, beben aguas de océanos lejanos. No olvidemos que nuestro Océano Pacífico, de aguas frías no tiene comúnmente evaporación importante. Solo el Fenómeno del Niño, lo despierta de su letargo; entonces es motivo de preocupación.

“Las dos terceras partes de los habitantes del planeta no tienen acceso a las instalaciones sanitarias y mil quinientos millones carecen de agua potable” (Foro Alternativo Mundial del Agua 2005). El mundo moderno tiende a ser cada vez más cruel con los necesitados. En cualquier rincón del mundo donde la pobreza ha sentado sus reales, miles de niños mueren diariamente con enfermedades relacionadas por la carencia de sistemas sanitarios deficiente que tienen su base en el agua potable.

Grupos de poder, que avizoran en un futuro cercano el manejo geopolítico mundial a través de la posesión de recursos hídricos. Avivan las llamas de los gobiernos con la privatización del agua. Como se lee en el Foro Alternativo Mundial del Agua 2005: “El agua es un bien no económico indispensable para la vida humana y no una mercancía”. Los jerarcas que quieren mover al mundo, particularmente los ejecutivos del Banco Mundial, deberían releer la carta del jefe apache Seattle, quien veía los recursos naturales como un bien divino, que habían sido dados al hombre para satisfacer sus necesidades y que en su cabeza no cabía cómo el hombre blanco les quería poner precio.

En setiembre del año 2002, participamos en actividades programadas por Amigos de la Tierra Internacional, en Washington D.C. con la finalidad de protestar contra la pretendida privatización del agua potable en Cochabamba, Bolivia, apoyada por el Banco Mundial. Finalmente, Evo morales logró revertir la situación al volver a nacionalizar el sistema. Paraguay, con un referéndum el 2002, votó masivamente por la no privatización de su servicio de agua potable, por considerarlo injusto para la mayoría de la población de escasos recursos. Sin embargo, Tumbes ya tiene un sistema enmascarado de agua potable privatizado y probablemente Piura siga sus pasos.

Con esta visión de querer poner dueño a un bien común, nos centramos en los problemas de agua en Cajamarca, donde la minería compite con las necesidades humanas más esenciales. Desde el 2004, Minera Yanacocha, la dueña de las fuentes de agua de las ciudades de Cajamarca y Bambamarca, desistió llevar adelante un proyecto que pretendía, mediante instalación de una presa, quitar agua a campesinos de la parte alta de San Pablo, para dar agua a las quebradas Encajón-Collotán y Quishuar, secas eternamente por la actividad minera. En el estudio ambiental con el que justifica esta obra, dice: “Los canales Encajón-Collotán y Quishuar, cercanos al tajo La Quinua, disminuyeron su caudal después de la puesta en operaciones del proyecto La Quinua, lo que ocasionó que en noviembre de 1999, las rondas campesinas y los usuarios de los canales Quishuar y Encajón-Collotán realizaran una protesta para impedir que los trabajos continúen. Luego de negociaciones con los usuarios de los canales y de los análisis alternativos para mitigar el impacto, se vio por conveniente el represamiento de las lagunas Compuertas y la conducción del agua hasta los canales mencionados”. Es la primera vez que la empresa minera aceptaba que ha dejado sin agua a los campesinos. Sin embargo, a inicios del 2009, todavía seguía pendiente el aspecto legal del uso de esas lagunas, defendidas por Ordenanza de la Municipalidad de San pablo y con un fallo a favor de esta, en las instancias de la Corte Suprema de la capital del país, a fines del 2008.

Ubiquémonos en una atalaya, desde podamos vislumbrar la ciudad de Cajamarca. Además del crecimiento desorganizado, donde cada vez mas el valle desaparece, nos daremos cuenta de cómo han crecido las cisternas, ahora de plástico, en cantidades alarmantes en toda la urbe. ¿Por qué esa carrera por poseer un tanque cisterna, si las autoridades locales nos dicen que las fuentes de agua no ha disminuido para Cajamarca?

INGETEC, S.A, la empresa que realizó la auditoría ambiental de Minera Yanacocha el 2003, pone el dedo en la llaga: “ MYSRL no ha analizado el impacto de las operaciones mineras en la demanda y calidad del abastecimiento de agua potable de Cajamarca”. Esto es sumamente grave y debería de servir de alerta, si pensamos seriamente en el agua para el futuro de Cajamarca. En los diversos estudios de impacto ambiental de Minera Yanacocha, se suele indicar que este o tal proyecto causará la disminución del 2 ó 3 % del agua implicada en los trabajos mineros y que en forma natural penetran en los colchones hídricos para formar manantiales aguas abajo. Estos porcentajes son a toda luz incorrectos, porque se observa disminución casi total, en algunos canales adyacentes a la actividad minera. Esta disminución será grave en las décadas venideras; donde el crecimiento poblacional de la ciudad no irá acorde con sus necesidades vitales de agua.

Es grave lo que se asevera en el este documento de INGETEC, cuando se dice: “Se tiene claridad sobre cuál puede ser la demanda actual de agua potable de la ciudad de Cajamarca. Sin embargo, se informó a la auditoría que en los últimos años, con un suministro máximo de agua potable de cerca de 200 l/s, se ha registrado un racionamiento creciente de la demanda, mediante el corte sectorizado de la distribución de agua potable durante varias horas al día. Un estimativo del orden de magnitud de la demanda actual, basado en una población de 140,000 habitantes y una dotación per cápita, incluyendo pérdidas, de 150 l/habitante/día, daría un caudal medio de cerca de 250 l/s, es decir un 25% por encima de la capacidad de suministro del sistema de acueducto actual”. Como puede verse fácilmente, los problemas de escasez de aguas que tienen actualmente algunos sectores de la población urbana, y las demandas futuras de agua por efecto del crecimiento poblacional urbano constituyen también fuente de serias preocupaciones en relación a las actividades mineras. El Banco de las Américas, a propósito del uso de agua por Minera Yanacocha en Cajamarca, acaba de publicar un informe, donde indica que la empresa gastó 125 millones de metros cúbicos de agua, entre 1993 y el 2004. Esto es 11 millones 363 mil 636.36 metros cúbicos de agua por año. Sin embargo, Yanacocha acaba de expresar en un artículo, que usan menos de 2 millones anuales de este recurso. El volumen total de agua usada por la ciudad de Cajamarca el 2003 es de apenas 4.82 millones de metros cúbicos (SASE 2005). La competencia por este recurso vital se ha tornado en conflictos cada vez más graves.

Debemos reconsiderar la situación. Beneficiar a unos pocos con la extracción del oro en Cajamarca en perjuicio de la mayoría que verá sus fuentes de agua desvanecerse para siempre, es un precio muy alto de pagar para estar en la platea de simple espectadores.

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