El dolor no deja de ser amigo fiel de la gente de Choropampa, ese pueblo enclavado en los andes del norte, camino a Cajamarca; culpable de quedar a la vera del camino donde Minera Yanacocha ocasionó uno de los peores desastres con mercurio metálico, del que se tenga referencia. La empresa minera no ha querido nunca comprometerse completamente con esta población, salvaguardando su dinero de posibles pedidos de indemnización.
Después de ocho años del infausto derrame, una nueva víctima se presentó en el alcalde de este poblado menor, el profesor Víctor Zárate Minchán (34 años); que a temprana edad pagó con su vida el haber sido una de las personas intoxicadas. No hace dos meses atrás, Violeta Saldaña, otra víctima del derrame, fue atendida de emergencia con pus en los riñones e hígado, cuyos órganos fueron dañados al tratar de eliminar el mortal mercurio de la sangre.
A Víctor Zárate en Cajamarca se le diagnosticó Síndrome de Guillain Barrè. Aunque la etiología del Síndrome de Guillain Barrè no está completamente definida, y muchos síntomas se confunden con este y otro tipo de neuropatías; lo cierto es que metales pesados como el mercurio ha sido encontrado culpable de muchas de ellas.
Ahora se ha desatado una polémica sobre Rosas Alvarez, otro poblador posiblemente afectado por el mercurio en Choropampa. Esperamos que la desidia no lo deje morir, como sucedió con Víctor Zárate
¿Hasta cuándo la población de Choropampa vivirá con esa zozobra, sino es atendida adecuadamente. Si, en la situación muy sensible de su estado emocional, confunde males comunes con el envenenamiento del mercurio? La empresa minera, causante del derrame, no debe ser insensible frente a los pedidos de la población, y debe de atender su salud y brindar seguros a quienes contaminó irremisiblemente.
domingo, 18 de enero de 2009
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